El ojo: III. Neurofisiología central de la visión

Cap. 52

Vías visuales

Las principales vías visuales van desde las dos retinas a través de los nervios ópticos hasta la corteza visual.

  • En el quiasma óptico, las fibras procedentes de la mitad nasal de la retina cruzan hacia el lado opuesto, donde se unen a las fibras originadas en la retina temporal contraria para formar los tractos ópticos o cintillas ópticas.
  • Las fibras de cada tracto óptico hacen sinapsis en el núcleo geniculado lateral dorsal del tálamo, y desde allí, las fibras geniculocalcarinas se dirigen a través de la radiación óptica (tracto geniculocalcarino) hacia la corteza visual primaria en la cisura calcarina del lóbulo occipital medial.

Las fibras visuales también se dirigen a otras regiones más antiguas del encéfalo:

Hasta el núcleo supraquiasmático del hipotálamo

Para regular los ritmos circadianos que sincronizan los diversos cambios fisiológicos del organismo según la noche y el día.

Hacia lo núcleos pretectales en el mesencéfalo

Para suscitar movimientos reflejos de los ojos a fin de enfocarlos sobre los objetos de importancia y activar el reflejo fotomotor pupilar.

Hacia el colículo superior

Para controlar los movimientos direccionales rápidos de ambos ojos.

Hacia el núcleo geniculado lateral ventral del tálamo y las regiones basales

Para contribuir al dominio de algunas de las funciones conductuales que lleva a cabo el organismo.

Función del núcleo geniculado lateral dorsal del tálamo

Cumple dos funciones principales:

  1. Transfiere la información visual desde el tracto óptico hacia la corteza visual a través de la radiación óptica
    • Es tan precisa que existe una transmisión exacta con fidelidad espacial
  2. Filtra la transmisión de los impulsos hacia la corteza visual.
    • Controlar qué parte se deja pasar en su camino.

Recibe señales para regular desde dos fuentes:

  1. Fibras corticófugas
    • Vuelven en sentido retrógrado desde la corteza visual primaria hasta el núcleo geniculado lateral.
  2. Zonas reticulares del mesencéfalo.

Estas dos fuentes poseen un carácter inhibidor y tienen la capacidad de interrumpir la transmisión. Estos dos circuitos de filtrado sirven para realzar la información visual que se deja pasar.

El núcleo está dividido según otro criterio:

1. Las capas I y II se llaman capas magnocelulares

Contienen neuronas grandes que reciben sus conexiones desde las grandes células ganglionares de la retina de tipo Y.

Proporciona una vía de conducción rápida hacia la corteza visual. Sin embargo, resulta ciego para el color, y solo transmite información en blanco y negro.

Su conducción punto por punto es mala porque no hay muchas células ganglionares Y, y sus dendritas ocupan una amplia extensión en la retina.

2. Las capas III a VI se llaman capas parvocelulares

Poseen una gran cantidad de neuronas de tamaño pequeño a mediano que reciben sus conexiones casi exclusivamente de las células ganglionares retinianas de tipo X,

Transportan el color y llevan una información espacial precisa punto por punto, pero cuya velocidad de conducción es moderada.

Organización y función de la corteza visual

Está más distribuida por la cara medial de los lóbulos occipitales.

Esta zona está dividida en:

Corteza visual primaria

Se halla en el área de la cisura calcarina, y se extiende desde el polo occipital hacia delante.

Constituye la estación terminal de las señales visuales directas procedentes de los ojos.

  • Las que se originan en la zona macular de la retina acaban cerca del polo occipital
  • Las correspondientes a la retina más periférica finalizan delante del polo sin abandonar la cisura calcarina en el lóbulo occipital medial.
  • La porción superior de la retina está representada en la parte alta y la inferior en la baja.

Áreas visuales secundarias de la corteza

Estas áreas reciben impulsos secundarios con el fin de analizar los significados visuales.

DOS VÍAS IMPORTANTES PARA EL ANÁLISIS DE LA INFORMACIÓN VISUAL:

1.LA VÍA RÁPIDA DE LA «POSICIÓN» Y EL «MOVIMIENTO»

Esta vía explora la forma física de la escena visual, así como el movimiento que se produce en su seno. Dice dónde está cada objeto en cada instante y si está en movimiento o no.

Después de salir de la corteza visual primaria, los impulsos viajan en general hacia el área temporal media posterior y ascienden hacia la extensa corteza occipitoparietal.

La información contenida en esta vía encargada de la posición-forma-movimiento viene de las fibras Y grandes del nervio óptico originadas en las células ganglionares Y.

2.LA VÍA DE LA EXACTITUD DEL COLOR

Van desde la corteza visual primaria hasta las áreas visuales secundarias de las regiones inferior, ventral y medial de las cortezas occipital y temporal.

  • Identificación de las letras
  • Lectura
  • Determinación de la textura de los objetos
  • Colores detallados de objetos
  • Descifrar lo que es y lo que significa un objeto

Campo visual

Es la zona de visión observada por un ojo en un instante dado.

La región percibida por el lado nasal se llama campo visual nasal y la que llega al lado lateral campo visual temporal.

ANOMALÍAS DE CAMPO VISUAL

Los puntos ciegos son llamados escotomas, a menudo están causados por el daño del nervio óptico como consecuencia de un glaucoma, las reacciones alérgicas a nivel de la retina o procesos tóxicos, como el saturnismo o el consumo excesivo de tabaco.

Retinitis pigmentaria

Ciertas porciones de la retina degeneran, y en las zonas degeneradas se deposita un exceso del pigmento melanina. Primero suele ocasionar una ceguera en el campo visual periférico e invadir las áreas centrales.

La destrucción de todo el nervio óptico origina una ceguera en el ojo afectado.

Si el trastorno afecta al quiasma óptico impide el cruce de los impulsos de la mitad nasal. Por tanto, esta mitad queda ciega a ambos lados, lo que significa que la persona está ciega en el campo temporal de cada ojo, esta situación se denomina hemianopsia bitemporal.

Tales lesiones normalmente son el resultado de un tumor hipofisario que presiona sobre la parte inferior del quiasma desde la silla turca hacia arriba.

La interrupción de un tracto óptico deja sin inervación la mitad de cada retina al mismo lado de la lesión; como consecuencia, ningún ojo es capaz de ver los objetos situados en el lado opuesto de la cabeza. Dicha situación se conoce como hemianopsia homónima.

MOVIMIENTOS OCULARES Y SU CONTROL

Los movimientos oculares están controlados por tres pares de músculos:

  1. Rectos medial y lateral
  2. Rectos superior e inferior
  3. Oblicuos superior e inferior.

Rectos medial y lateral

Se contraen para desplazar los ojos de un lado a otro. Los rectos superior e inferior lo hacen para moverlos hacia arriba y hacia abajo.

Músculos oblicuos

Intervienen sobre todo en la rotación de los globos oculares a fin de mantener los campos visuales en posición vertical.

MOVIMIENTOS OCULARES DE FIJACIÓN

Este fenómeno está controlado por dos mecanismos neuronales:

Mecanismo voluntario de fijación

Permite mover los ojos voluntariamente para encontrar el objeto sobre el que desea fijar la visión.

Mecanismo involuntario de fijación

Es un proceso involuntario que mantiene los ojos fijos con firmeza sobre el objeto una vez que ha sido descubierto.

El mecanismo de fijación que provoca el «bloqueo» de los ojos sobre el objeto está controlado por las áreas visuales secundarias de la corteza occipital.

Fijación de objetos en movimiento: «movimiento de seguimiento»

Movimiento de seguimiento

Se da cuando los ojos permanecen fijos sobre un objeto que se esté desplazando.

Estrabismo

«Falta de fusión de los ojos», «bizquera» o «desviación de los ojos»

Falta de fusión entre los ojos en una coordenada visual o más: la horizontal, la vertical o la de rotación.

Los tipos fundamentales de estrabismo:

  1. Estrabismo horizontal
  2. Estrabismo de torsión
  3. Estrabismo vertical.
  4. A menudo aparecen combinaciones de dos o incluso de las tres clases diferentes.

Control autónomo de la acomodación y de la apertura pupilar

Nervios autónomos de los ojos

  • Las fibras preganglionares parasimpáticas nacen en el núcleo de Edinger-Westphal (la porción nuclear visceral del tercer par craneal).
  • Viajan en el tercer par hasta el ganglio ciliar, que se halla justo detrás del ojo. En este punto, los axones preganglionares hacen sinapsis con las neuronas parasimpáticas posganglionares, que envían sus fibras hacia el globo ocular a través de los nervios ciliares.

Estos nervios excitan:

  1. El músculo ciliar que controla el enfoque del cristalino
  2. El esfínter del iris que contrae la pupila
  • La inervación simpática del ojo se origina en las células del asta intermediolateral a nivel del primer segmento torácico de la médula espinal.
  • Desde allí, las fibras ascienden hacia el ganglio cervical superior, donde realizan su sinapsis con las neuronas posganglionares.
  • Las fibras simpáticas posganglionares siguen a lo largo de la superficie de la arteria carótida hasta que llegan al ojo.

CONTROL DEL DIÁMETRO PUPILAR

Miosis

La estimulación de los nervios parasimpáticos excita el músculo esfínter de la pupila, lo que disminuye la apertura pupilar.

Midriasis

La estimulación de los nervios simpáticos excita las fibras radiales del iris y provoca la dilatación pupilar.

REFLEJO PUPILAR FOTOMOTOR

Cuando la luz ilumina los ojos, las pupilas se contraen.

  • Cuando la luz incide sobre la retina, parte de las señales activadas se dirigen desde los nervios ópticos hasta los núcleos pretectales.
  • Desde ellos, los impulsos secundarios alcanzan el núcleo de Edinger-Westphal y, finalmente, vuelven por los nervios parasimpáticos para contraer el esfínter del iris.

En un ambiente oscuro el reflejo queda inhibido, lo que se traduce en una dilatación de la pupila.

Una pupila que no responda a la luz, pero sí a la acomodación y cuyo tamaño es muy pequeño (la pupila de Argyll Robertson) es un signo diagnóstico importante de una enfermedad en el sistema nervioso central, por ejemplo de una sífilis.

SINDROME DE HORNER

Los nervios simpáticos del ojo a veces quedan interrumpidos. Esta circunstancia suele suceder en la cadena simpática cervical, lo que provoca el cuadro clínico. Ocasiona los siguientes efectos.

1.Debido a la interrupción de las fibras nerviosas simpáticas dirigidas al músculo dilatador de la pupila, permanece contraída de forma continua con un diámetro más pequeño que la pupila del lado opuesto.

2.El párpado superior se cae debido a que normalmente se mantiene abierto durante las horas de vigilia por la contracción de las fibras musculares lisas inervadas por el sistema simpático.

3.Los vasos sanguíneos del lado correspondiente de la cara y de la cabeza quedan dilatados de un modo persistente.

4.No puede producirse la sudoración (que requiere la acción de las señales nerviosas simpáticas) en el mismo lado de la cara y de la cabeza afectado.

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